LA GENERACIÓN ENGAÑADA
SOMOS LA GENERACIÓN EDUCADA EN UNA REALIDAD FICTICIA
Si pensamos en cómo era la vida laboral hace 30 años está bastante claro, trabajan casi todos, unos en negocios de sus padres, otros se buscan trabajos no cualificados en empresas que están cerca de sus casas y otros estudian. ¿Quién estudiaba? una parte minoritaria, los que sus padres podrían permitir que siguiesen estudiando porque no les hiciese falta que entrase dinero en su casa durante ese tiempo y se pudiesen permitir mandar a la universidad a sus hijos.
Si pensamos en la actualidad, la mayoría puede permitirse estudiar. Bien porque los padres tienen ahorrado o bien porque son becados. Por lo que tenemos a jóvenes que puede permitirse estudiar y que la sociedad incita a que estudien. Es cierto que otros tantos no siguen los estudios porque se van al negocio familiar, no tanto por obligación si no por imitación a lo que han visto desde pequeños. (TEORÍA DE LA REPRODUCCIÓN)
Voy a poner mi ejemplo, mis padres no pudieron estudiar. Ambos fueron sacados incluso antes de finalizar la ESO porque hacía falta el dinero en sus casas y tuvieron que buscarse trabajos que no hiciera falta estudios para poder ayudar en la economía de sus casas. Por lo que cuando yo crecí mis padres desde bien pequeña me inculcaron que yo debía estudiar una carrera porque es lo que ellos hubiesen hecho si la economía de su familia le hubiese permitido. Y ya que yo puedo hacerlo, debo hacerlo. Por lo que yo desde muy pequeña estaba condicionada a estudiar pero a estudiar una carrera ya que mis padres no pudieron y yo sí. Así que eso es lo que debo hacer. Si alguna vez preguntaba que por qué una carrera ellos contestaban que es lo que me va a dar una vida más cómoda, que me quitaría de muchos trabajos difíciles donde se pasa calor, frío y otras condiciones muchos peores que las que te puede dar un trabajo por estar graduado.
Pero no escuchaba solo eso en casa, también lo escuchaba en el colegio y más tarde en el instituto. Era un discurso muy común: la única forma de tener una vida estable y cómoda era estudiar una carrera. Por lo que a tí tampoco se te ocurría plantearte ninguna otra alternativa ya que solo había que elegir entre 100 carreras cual era la que más te gustaba, irte fuera del pueblo a estudiar y cuando volvieses ya tendría una vida cómoda para el resto de tu vida.
Aún así, cuando iba creciendo y viendo a la gente que se iba a estudiar y luego volvía yo me daba cuenta que algunos trabajaban de lo que habían estudiado y no tenían una vida cómoda, otros habían estudiado y estaban trabajando de algo muy distinto y aún así tienen una vida estable y son felices y otros, muy pocos, no volvían porque habían encontrado trabajo de lo que habían estudiado y no sabemos como están.
Ahora que he estudiado una carrera y salgo al mundo laboral me doy cuenta que he sido engañada y no le echo la culpa a mi familia por haberme inculcado que debía de estudiar, si no a lo que hizo que mi familia pensase que por estar graduada iba a tener un buen trabajo y que iba a tener unas condiciones más fáciles que ellos tuvieron.
Como conclusión puedo afirmar que el problema está en que se debe de conocer como va evolucionando el mundo laboral antes de afirmar que lo que tú hiciste hace 30 años es lo que sigue presente en la sociedad, porque todo cambia y no hay que dar nada por hecho. Y no solo hablo del conocimiento de las familias si no de los profesores que son los que probablemente más afecten en la toma de decisiones en los adolescentes.
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